¿Qué es una osteotomía de Le Fort I?

Lo que los pacientes encuentran más útil saber sobre el procedimiento Le Fort I
¿Cuándo se realiza una Le Fort I?







¿Cómo se realiza la osteotomía de Le Fort I?
Una osteotomía Le Fort I se planifica y ejecuta cuidadosamente para reposicionar el maxilar superior de forma segura, restaurando tanto la función como el equilibrio facial.

Clínica Le Fort I
La cirugía del maxilar superior, conocida como osteotomía de Le Fort I, se realiza para reposicionar el maxilar superior en una posición más adecuada. Durante la intervención, el cirujano separa con cuidado el maxilar superior, lo desplaza hasta la posición correcta y lo fija con pequeñas placas y tornillos para garantizar su estabilidad. Al alinear correctamente el maxilar superior, esta cirugía mejora la función de la mordida, la eficacia masticatoria, la claridad del habla, el equilibrio facial y, en algunos casos, la respiración, al tiempo que restaura la comodidad a largo plazo y la armonía entre los dientes y los rasgos faciales.
Galería Antes y Después






Cronología de una osteotomía de Le Fort I
Recuperación
Tras una cirugía correctiva de mandíbula, la fase de recuperación se centra en la curación controlada, la reducción de la hinchazón y el retorno gradual a la función normal de la mandíbula, mientras su equipo de atención supervisa de cerca la comodidad, el progreso y la estabilidad de la mordida.
Semana 1
Recuperación temprana
Semana 2-4
Regresar a Actividades Livianas
Meses 1 a 3
Estabilización de mordida
Meses 3 a 12
Resultados finales
Qué esperar después de una Le Fort I
La recuperación varía para cada individuo, pero la mayoría de los pacientes notan mejoras significativas en la comodidad y la función dentro de la primera semana. La curación completa de la mandíbula superior y los tejidos circundantes puede llevar varios meses, con ajustes ortodónticos de seguimiento que ayudan a perfeccionar la oclusión y el equilibrio facial.

Riesgos y posibles complicaciones

Información de Seguridad para Pacientes
Los posibles riesgos son poco frecuentes; sin embargo, al igual que con cualquier intervención, pueden producirse y pueden incluir:
Un equipo con experiencia y un seguimiento exhaustivo contribuyen a maximizar las posibilidades de obtener resultados óptimos.
La osteotomía de Le Fort I requiere un criterio quirúrgico preciso, una formación especializada y un buen conocimiento de los matices anatómicos y funcionales de esta intervención. Los resultados dependen en gran medida de la experiencia del cirujano, de su técnica y de su capacidad para anticipar y gestionar toda la gama de posibles hallazgos. Los cirujanos que realizan esta intervención con regularidad suelen estar en mejores condiciones para obtener resultados consistentes y seguros.
En una consulta privada, la atención suele ser más ágil y coherente, ya que es el mismo cirujano quien se encarga de la evaluación, la planificación del tratamiento, la intervención quirúrgica y el seguimiento.
En entornos académicos u hospitalarios, la atención puede correr a cargo de un equipo más amplio que puede incluir a residentes o becarios que participan bajo supervisión. Ambos modelos pueden ofrecer una atención excelente, pero la estructura y la continuidad del tratamiento pueden percibirse de forma diferente. En nuestro centro, tu atención la presta directamente tu cirujano, y no residentes, becarios ni cirujanos en formación.
Es importante entender quién realiza cada parte de su procedimiento. En algunos entornos, el cirujano tratante realiza todas las partes críticas, mientras que en otros los estudiantes pueden asistir o participar bajo supervisión. Esto debe discutirse claramente con anticipación. En nuestro centro, su cirujano realiza todas las partes críticas del procedimiento.
Dependiendo del entorno de tratamiento, los residentes, becarios o estudiantes pueden participar en aspectos de la atención. Los pacientes deben sentirse cómodos preguntando sobre su función y cómo se supervisa la atención.
En nuestro centro, no hay residentes ni becarios que participen en la realización de intervenciones quirúrgicas.
El seguimiento postoperatorio es una parte importante de la atención quirúrgica. En nuestro centro, tu cirujano se encarga personalmente de tu recuperación y de cualquier visita adicional que sea necesaria.
En nuestro centro, tu cirujano participa directamente en todas las fases del proceso: desde la consulta inicial y la planificación del tratamiento hasta la intervención quirúrgica, las visitas postoperatorias y el seguimiento a largo plazo.
Una osteotomía de Le Fort I es una intervención quirúrgica que permite reposicionar la mandíbula superior —el maxilar— mediante un corte horizontal a través del hueso por encima de las raíces dentales y el desplazamiento de todo el segmento del maxilar superior que alberga los dientes a una nueva posición. Permite desplazar el maxilar superior hacia delante, hacia atrás, hacia arriba, hacia abajo o en una combinación de direcciones para corregir la oclusión y mejorar el equilibrio facial.
La osteotomía de Le Fort I se utiliza para corregir una mandíbula superior que está demasiado retrasada, demasiado adelantada, demasiado alta, demasiado baja o inclinada. Soluciona problemas de oclusión, como la oclusión abierta, la oclusión inversa, la oclusión cruzada y la exposición excesiva de las encías. También se utiliza en pacientes con labio leporino y paladar hendido cuyo maxilar superior no ha crecido adecuadamente debido al tejido cicatricial resultante de intervenciones quirúrgicas previas.
No siempre. La cirugía de Le Fort I puede realizarse como intervención independiente cuando la mandíbula superior es la causa principal de la discrepancia, o bien puede combinarse con una cirugía de la mandíbula inferior —lo que se conoce como cirugía de doble mandíbula— cuando es necesario reubicar ambas mandíbulas para conseguir la mejor oclusión y el mejor resultado facial.
La mayoría de los pacientes completan el tratamiento de ortodoncia prequirúrgico para alinear los dientes antes de la cirugía. El tratamiento de ortodoncia continúa después de la cirugía para finalizar la oclusión. La estrecha coordinación entre el ortodoncista y el cirujano es esencial durante todo el proceso.
La mayoría de los pacientes no tienen la mandíbula cerrada con alambres. La mandíbula superior recolocada se asegura con placas y tornillos de titanio. Se utilizan bandas elásticas finas en los aparatos para guiar la mordida durante la recuperación, permitiendo un movimiento controlado de la mandíbula sin la restricción del alambre.
La intervención se realiza bajo anestesia general mediante incisiones en el interior de la boca, por encima de los dientes superiores. El cirujano separa con cuidado la mandíbula superior del esqueleto facial circundante, la desplaza hasta la posición prevista utilizando guías quirúrgicas prefabricadas y la fija con placas y tornillos de titanio. No se realizan incisiones externas.
Es de esperar una hinchazón considerable de la cara y el labio superior, que alcanzará su punto máximo durante los primeros días y se irá reduciendo gradualmente a lo largo de varias semanas. La congestión nasal es habitual en el periodo postoperatorio inicial. Durante la cicatrización es necesario seguir una dieta blanda, y la mayoría de los pacientes controlan bien las molestias con la medicación recetada. La vuelta a la actividad normal suele producirse a lo largo de varias semanas, aunque la consolidación ósea completa tarda varios meses.
Es habitual que, tras una cirugía de Le Fort I, se produzca un entumecimiento temporal del labio superior, los dientes y el tejido gingival, debido a los nervios de la zona. En la mayoría de los pacientes, este entumecimiento desaparece en un plazo de semanas o meses. El entumecimiento permanente es poco frecuente, pero constituye un riesgo reconocido que se analiza durante el proceso de consentimiento informado.
Le Fort I produce una mejora duradera en la posición de la mandíbula, la función oclusal y el aspecto facial. El resultado completo se aprecia una vez que ha desaparecido la inflamación, lo que suele tardar varios meses. Las recaídas son poco frecuentes si se lleva a cabo una planificación y una fijación adecuadas.
Sí. Atendemos habitualmente a pacientes que vienen de fuera de la región para someterse a una osteotomía de Le Fort I.
La mayoría de los pacientes sometidos a una osteotomía de Le Fort I reciben el alta tras pasar una noche ingresados y se recuperan satisfactoriamente. Los pacientes que no residen en la ciudad deben prever quedarse en la zona durante aproximadamente una semana, principalmente para acudir a su primera visita postoperatoria, en la que el cirujano evalúa la evolución de la cicatrización, responde a cualquier duda y da el visto bueno para que el paciente regrese a su domicilio.
Por lo general, se puede viajar por tierra de vuelta a casa poco después de la primera visita postoperatoria, una vez que el cirujano haya confirmado que la cicatrización avanza según lo previsto. Por lo general, se autoriza el viaje en avión entre 10 y 14 días después de la intervención. Se aprueba volar algo más tarde que conducir, ya que los cambios de presión en la cabina a gran altitud son un factor a tener en cuenta durante la fase inicial de la cicatrización. Tu cirujano te confirmará ambas autorizaciones en la visita postoperatoria.
Sí. Una vez que regreses a casa, será necesaria una segunda visita de seguimiento para supervisar la evolución de la cicatrización y la recuperación. Dependiendo de lo que haya que evaluar, esta visita podrá realizarse mediante telemedicina o puede que sea necesario acudir en persona. Tu cirujano te indicará la modalidad y la fecha de esta visita de seguimiento antes de que regreses a casa.
La consulta en nuestro centro incluye un examen clínico exhaustivo, la revisión de cualquier prueba de imagen o historial médico previo, y una explicación detallada del plan quirúrgico, los resultados esperados, el plazo de recuperación y en qué consistirá el seguimiento. Los pacientes salen de la consulta con una idea clara del procedimiento y de lo que pueden esperar antes, durante y después de la intervención.




